Vendemos por
conversación.
No por embudo
automatizado
sin alma.
Cobramos por Mercado Pago. Cerramos por humano cuando importa.
Tres agentes IA leen cada mensaje y deciden qué responder. Cuatro sistemas externos quedan sincronizados en cada decisión.
Persistencia, pago, atribución y conversación humana — todo en la misma malla.
La conversa.
Tres agentes —intención, objeciones, funnel— deciden qué responder en cada mensaje. Memoria de contexto, criterios de calificación y handoff humano cuando el momento lo pide.
Cobra.
Un link único de Mercado Pago por intento de compra, con expiración explícita y confirmación validada antes de cualquier entrega.
Entrega y reconcilia.
Productos digitales y físicos se despachan al confirmarse el pago. Cada estado queda persistido y auditado en Supabase, con trazabilidad de la conversación al entregable. Nada vive en memoria volátil — todo lo crítico tiene `correlation_id`.
El humano cierra cuando importa.
La IA es rapidísima respondiendo. Pero hay momentos —objeción delicada, lead furioso, oportunidad excepcional— donde un ser humano debe intervenir. CloseFlow nunca te quita esos momentos: los identifica, te avisa, y te entrega el contexto completo para que entres con ventaja.